Buah. Maravilla de película.

Tiene todo lo que se le puede pedir al cine de calidad: ninjas, yetis, una familia en peligro, chistes sobre tamaño, un dragón, una momia escupefuego y una cabra vomitona...

Es cierto que llega un momento (más o menos en las tres cuartas partes de la peli) en que echas a faltar algo; no sabes por qué pero hay algo que falla. ¡Obviamente, una nave espacial! No se puede negar que en la superbatalla final hubiera quedado genial, aparte de aportar consistencia y coherencia al argumento.

En resumen. Ninjas y momias, bolas de fuego y guerreros de terracota saliendo de la tierra a millares. ¿Qué más se puede pedir?