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La Coctelera

La Momia 3: La Tumba del Emperador Dragón

Buah. Maravilla de película.

Tiene todo lo que se le puede pedir al cine de calidad: ninjas, yetis, una familia en peligro, chistes sobre tamaño, un dragón, una momia escupefuego y una cabra vomitona...

Es cierto que llega un momento (más o menos en las tres cuartas partes de la peli) en que echas a faltar algo; no sabes por qué pero hay algo que falla. ¡Obviamente, una nave espacial! No se puede negar que en la superbatalla final hubiera quedado genial, aparte de aportar consistencia y coherencia al argumento.

En resumen. Ninjas y momias, bolas de fuego y guerreros de terracota saliendo de la tierra a millares. ¿Qué más se puede pedir?

Fa (1)


Aaaa, una buena taza de chocolate caliente... Del de verdad, nada de esos polvos que le echaban a la leche y se disolvían. No, chocolate espeso y con grumos, del de toda la vida. Si no lo habían picado las manos de un niño semiesclavizado no podía ni llamarse chocolate.

-¿Un poco más de cacao, querida?- la propietaria de estas ideas tenía una voz aterciopelada, nada que ver con su cutis arrugado y seco. –Me temo que la criada ha dejado que se enfriara...

-Oh, no, está bien.- contestó distraída la otra mujer, su vecina de toda la vida. Seguían tratándose de usted, desde luego, a pesar de todo el tiempo que llevaban tratándose: las formas estaban para ser respetadas.

El gato de la casa se restregó contra el borde de la falda de la vecina y ronroneó.

-¡Bigoteff, márchate!- le ordenó la mujer sin mirarlo. Bebió un sorbo de su taza y continuó con lo que estaba explicando. –Como te decía: la hija de los Alonso, la pequeña, estuvo el mes pasado en Francia...

-Siempre me ha gustado Francia.- intervino la anfitriona, soñadora. –¡Allí sí que saben hablar francés, y no en Canadá! Pero últimamente ese país ya no es lo que era...

-Como todos, cariño.- asintió la vecina. –Ya no hay países como los de nuestra juventud. Bueno, presta atención. Decía que la pequeña de los Alonso estuvo en Francia. Pues bien, volvió con un novio con el pelo largo y la nariz ganchuda...

Mientras la vecina empezaba por tercera vez su historia, el gato salió con sigilo de la salita. A él no le interesaban los cotilleos sobre amantes franceses, prefería perseguir lagartijas en el jardín.

Mi (1)


-¡Jacinta, aligera con esos cruasanes!

El encargado de la cafetería del hotel era un poco impaciente, pero buena persona en el fondo. Trabajaba mucho y le gustaba que el resto de la gente también lo hiciera. Era un ardiente opositor de la pena de muerte, aunque su principal argumento era que ésta impedía aplicar medidas tales como el trabajo forzoso. Si por él fuera la esclavitud nunca hubiera sido abolida: al menos, no la que concernía a su bar.

-¡Esos cafés, Jacinta!- chilló, al borde del colapso.

La respuesta fue otro chillido, tan agudo como el de él pero en femenino:

-¡Se ha roto la máquina, joder! O llamas a un técnico o les servimos Nescuí a los clientes...

Re (1)


-Lo de las tres partidas es una chorrada- criticó el miembro más joven del Comité. –No obedece a ningún fundamento lógico, por lo que es sencillamente un convencionalismo insulso y arbitrario.

-Sí, ¿a que mola?- le contestó con una sonrisa el accionista principal del segundo casino más importante del país.

-El chico tiene razón.- terció Don Alfonso, el miembro más anciano del Comité. –Yo no estuve de acuerdo con la norma de las 3 manos en su momento, y sigo estando en contra ahora.

Discutieron un rato sobre aquél tema sin llegar a ninguna conclusión; como siempre, vamos.

-Estoy harto de esto.- se quejó Don Alfonso mientras salían del salón en que estaban celebrando la convención. –Me apunté a esto porque pensaba que se tomaban decisiones. Yo venía de la política, ¿sabéis?, y estaba ansioso por ponerme a hacer algo útil de verdad.

-Venga, abuelo, termine de contarnos su historia tomando un café... Invito yo. ¿Es verdad que se dedicó a torear en su juventud...?

Do (1)


Tiene un mensaje nuevo.

Billy movió el dedo índice por la pantalla 3D de su ordenador, desplazando con él la sala virtual en la que jugaba al póquer.

-Correo- ordenó. –Abrir nuevo mensaje.

Escuchó las instrucciones de su jefa y volvió a la sala del casino para acabar las partidas. Debía avisar con una antelación de al menos tres manos si no quería ver reducida su valoración de jugador. Las tres partidas de antelación era el mínimo que el Comité Mundial del Juego había estipulado como correcto e imprescindible para mantener la buena salud de las partidas. Billy solía preguntarse en base a qué habían dispuesto aquél mínimo.

Otra vez empezando

A ver, esto es un poco como hacer escalas con la voz: sirve para entrenar y no perder la forma, y te garantiza un mínimo de disciplina. ¿Para qué hacerlo en un blog? Bueno, así se queda guardado por ahí aunque pierda los archivos.

Lo de las escalas, explicación: la cosa es dedicar cinco o diez minutos al dia (nunca menos, casi nunca más) a escribir "algo" en base a lo último escrito. Más o menos, aunque en realidad esto es muy orientativo. Ejemplo:

-Estoy muy cansado, doctor.- se quejó el señor Stevenson. –Me levanto por la mañana y a duras penas puedo saltar de la cama. Y pensar que hace unos años era el primero en llegar al trabajo...

El doctor Tenylide asintió pensativo, mordisqueando delicadamente el capuchón de su bolígrafo. Era una mala costumbre, lo sabía, pero le ayudaba a concentrarse y no hacía daño a nadie.

Y al día siguiente podría continuar así:

La fabricante de bolígrafos no era una mujer feliz. Desde niña le habían inculcado un profundo sentido del deber y la responsabilidad, y si algo no podía soportar era la sensación que le dejaba un trabajo mal hecho.

Caminó por su despacho. Tenía las piernas largas y estaba nerviosa, así que la habitación se le antojó más pequeña de lo habitual. Se sentó en su sillón de escritorio y abrió una sesión de correo instantáneo en el ordenador.

Hay un nexo. Lo importante es ir haciendo escalas con las palabras, para no perder

flexibilidad en los dedos ni permitir que las neuronas se vayan de vacaciones.

Vale, esto ya está. (Por cierto, faltas de ortografia, problemas con el tipo de letra y ese tipo de cosas... bueno, podríamos decir que me la sudan bastante) Welcome!